DE BADOSTÁIN A BERLIN ORIENTAL

Historia y compromiso de las hermanas Úriz

El capitán Benito Úriz Erro, padre de Pepita y Elisa, se casó con Filomena Pí Céspedes, hija de un comerciante catalán originario de Masnou a la que había conocido cuando participaba en la guerra de Cuba. Después regresó a su localidad natal, Badostáin (Navarra). Allí nacieron Josefa y su hermano Miguel, mientras que, debido a cambios de destino por su condición castrense, el alumbramiento de Elisa quedaría registrado en Tafalla, también en Navarra, y el del otro hermano, Francisco, en la Seu d’Urgell (Lleida).

Benito Úriz Erro y

Filomena Céspedes Pi

Los hermanos

Los padres

Miguel y Francisco se distinguieron en el terreno de la telegrafía, entonces principal medio de transmisión de datos, ya que las líneas telefónicas apenas estaban extendidas en España y la radio todavía se encontraba en fase experimental. En el certamen internacional de telegrafía celebrado en Turín el año 1911 con participación de delegaciones procedentes de toda Europa y América, Francisco Úriz consiguió la medalla de plata y su hermano Francisco, la de bronce. Tres años después, Miguel obtendría el primer galardón en la técnica Hughes del Campeonato Nacional de Telegrafía, quedando sexto en el método Baudot.

Francisco y Miguel Úriz Pi

Pepita Úriz Pi

Josefa Úriz Pi (más conocida como Pepita) nació en Badostáin el 15 de marzo de 1883 (moriría en Berlín Este el 2 de agosto de 1958). Realizó estudios en la Escuela Normal de Madrid (1904-1907) y los acabó en la Escuela de Estudios Superiores del Magisterio (1910-1913), recibiendo un premio especial de Carrera debido a sus excelentes calificaciones. El año 1914 obtuvo plaza como profesora de Pedagogía en la Escuela Normal de Maestras de Girona, de la que sería directora accidental en 1919; fundó la biblioteca y creó la primera asociación de alumnas. Tras ganar el correspondiente concurso, en mayo de 1921 se incorpora a la Escuela Normal, también para mujeres, de Lleida como profesora de Pedagogía, Derecho Escolar, Anatomía e Higiene.

Elisa Úriz Pi

El nacimiento de Elisa Úriz Pi está registrado en la localidad navarra de Tafalla el 24 de enero de 1893 (falleció en Berlín Oriental el 14 de agosto de 1979). Como su hermana Pepita, cursó estudios en la Escuela de Magisterio de Madrid. El año 1922 está trabajando como profesora de Música en la Escuela Normal de Maestras de Girona y el año 1929 consigue el traslado, igualmente como profesora de Música, a la Escuela Normal de Tarragona. Allí se casaría con el dirigente de la Unión General de Trabajadores (UGT) Antonio Sesé, que sería asesinado durante “los sucesos de Barcelona”, probablemente por un piquete anarquista, el 5 de mayo de 1937.

El telégrafo Hughes, uno de los modelos más avanzados de comienzos del siglo XX y con el que los hermanos Úriz Pi consiguieron premios internacionales.

Una familia de Badostáin

Izq: Badostáin en la primera mitad del siglo XX. Arriba: Cartas que remitía Elisa.

Josefa y Elisa Úriz Pi pertenecen a la familia Úriz Erro, muy extendida por los valles de Egüés y Aranguren, colindantes con la capital de Navarra, Pamplona, ciudad conocida internacionalmente por los Encierros de Toros. Los Úriz Erro, sin embargo, tuvieron en Badostáin, punto de encuentro de estos dos valles, su principal asentamiento y foco de expansión. De Badostáin eran su padre, Benito Úriz Erro, y sus tíos Juan Ángel y Miguel, y en Badostáin siguen viviendo descendientes de esta familia que también ha tenido ramificaciones en Mendillorri, Mutilva y Beloso Alto. Así ocurre con el caso de Elena Úriz, a cuyo domicilio, en  la antigua carretera de Badostáin, Elisa enviaba sus cartas desde el exilio berlinés.

Manuela Unciti Reta, esposa de Juan Ángel Úriz Erro, y, por lo tanto, tía de Pepita y Elisa.

Victoriana Goñi Azcárate, que vivía en Mendillori, cuñada de Benito Úriz y Filomena Pi, por lo tanto tía de Pepita y Elisa.

Arriba: Miguel Uriz Pi en la playa. Der.: Mozos de Badostáin en la plaza del Frontón durante las fiestas locales a mediados del siglo XX.

La familia Úriz Pi hacia 1900. Se puede apreciar que Elisa, la más pequeña, sujeta con sus manos un retrato de Benito, su padre, ausente en esta fotografía realizada en un estudio de la ciudad navarra de Tudela.

A la izquierda, de negro, José Úriz y Lucía Górriz, primos carnales de Pepita y Elisa, junto con Victoriano Úriz y Valeriana Echalecu, padres de Elena Úriz, en la huerta de Beloso Alto, junto a la carretera entre Badostáin y Pamplona.

Traslado a Madrid

La familia tuvo que trasladarse a Madrid durante la primera década del siglo XX. En la capital de España, las hermanas Úriz cursan sus estudios de Magisterio mientras Miguel y Francisco entran a servir en el Cuerpo de Telégrafos. En 1925, los padres ya habían fallecido, ya que ese año Elisa reclama al Ministerio de la Guerra la pensión de viudedad que, hasta su muerte, había disfrutado la madre.

Un retorno que no fue posible

A mediados de los años 60, Elisa tuvo comunicación epistolar con Elena Úriz Echalecu y con el padre de Elena, Victoriano Úriz Górriz, a su vez hijo de José Úriz Goñi, primo carnal de las hermanas Pepita y Elisa. En estas cartas da detalles de su vida en el exilio berlinés, de las amistades que tiene –la doctora Olga García Domínguez o el arquitecto Manuel Sánchez Arcas- y da su opinión sobre la situación política en España, entonces bajo la dictadura franquista. En una de esas cartas se queja de que, tras solicitar el pasaporte “con la esperanza” de regresar en el verano de 1962 a su tierra natal para  “veros por fin a todos”, la Embajada le contestó que podía recoger el pasaporte pero sin disfrutar “beneficios” del retorno, lo que implicaba la posibilidad de ser detenida y encarcelada cuando llegara a España.